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La
primitiva imagen de María Stma. del
Valle, obra de desconocido autor de
finales del siglo XVII, era de
candelero, de tamaño algo menor que el
natural y de rostro pequeño. Ha sufrido
varias restauraciones y retoques. Fue a
principios de los años cuarenta del
siglo XX, cuando Ramón Chaveli Carrere
convirtió la imagen de candelero en una
talla para vestir. Posteriormente fue
retocada por Juan de Brito. En el año
1982 el artista sevillano Francisco
Buiza Fernández eliminó todas las capas
de pintura y encarnó nuevamente la
imagen |
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Hoy, después de tantas restauraciones, podemos
contemplar una Dolorosa bellísima, de rostro pequeño
y moreno, de forma ovalada e intensa expresión de
dolor, suavizada por la delicadeza de sus facciones.
Es una Virgen joven. Las manos, ejecutadas con una
gran exquisitez de modelado, revelan las gubias de
un artista excelente.
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Corona de salida
de Nuestra Señora en plata sobredorada,
obra de Orfebrería Triana y estrenada en
el año 1986. Es corona cerrada con el
canasto dividido en seis partes por unos
balaustres con remates flamígeros. Los
imperiales son muy anchos. La ráfaga
está trabajada a dos caras, muy
transparente y descansa sobre los
imperiales. La remata una cruz y
estrellas de filigranas. |
Saya de tisú de plata con bordados en oro y sedas de
colores. Los bordados fueron pasados de una saya
antigua por el taller de Esperanza Elena Caro en el
año 1975.
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Manto de terciopelo de color rojo
bordado por Carrasquilla en el año 1968.
Tiene una orla de macollas de hojas de
acanto y flores, sobre un fondo de
malla. Y una segunda orla estrecha y
curvilínea que enmarca el conjunto. La
composición, simétrica, con elementos
muy clásicos, que se completan con
flores y hojas que forman calles.
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Toca de sobremanto obra del taller de Rocio Borrero,
de Sevilla estrenada en el año 1989. Es de malla de
hilos de oro con bordados del mismo material y sedas
de colores. De marfil una cabecitas de ángeles que
completan la composición.
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